jueves, 27 de abril de 2017

Diada de Sant Jordi 2017: libros nuevos

Uno de los días del año más bonito y que más disfruto es la Diada de Sant Jordi o Día del Libro, llamadle como queráis. El olor de las rosas invade las calles llenas a rebosar de puestos de flores y abarrotados de libros por todas partes. A eso tengo que añadir que el clima nos acompañó con un sol estupendo que nos invitó a todos a salir a pasear por la ciudad engalanada y preciosa en un día tan especial. Y además, al ser domingo, tuve todo el día libre para ir por ahí, de aquí para allá, mirando libros y recorriendo librerías.
 
Hoy os muestro las consecuencias de todo lo anterior.  
 

Tenía muchas ganas de que Edward Rutherfurd entrara en mi casa. Se nota ¿verdad? Tres de sus libros de golpe... Y eso que en realidad los que iba buscando eran "Nueva York" y "París", pero no los encontré por ningún sitio así que me traje estos tres: "Sarum", "Rusia" y "Londres". El tipo de novela que hace este autor es un poco diferente a la típica novela histórica a la que estamos acostumbrados. Él escoge un lugar concreto (ciudad o país) y nos relata la historia del sitio elegido desde su fundación hasta la actualidad.
 
No os podéis hacer imaginar lo bien que lo paso con este tipo de literatura.
 


Para los peques compré: "Un llibre" de Hervé Tullet y el archiconocido "Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas" de Louis Carroll.

El primero lo descubrí en el "El gato con libros", un estupendo blog del que estoy aprendiendo muchas cosas. No os lo perdáis. Pues bien, en una de sus entradas comentaron este libro y no dudé ni un segundo en que debía hacerme con él. Lo compré en catalán, pero también se puede encontrar en castellano ("Un libro"). Es un libro diferente y lleno de magia. Los peques participan desde la primera a la última página en una divertida aventura llena de puntitos amarillos, rojos y azules.

El segundo es un clásico eterno, ¿quién no conoce la historia de Alicia? Tiene unas ilustraciones preciosas llenas de colorido y un tipo de letra muy fácil de leer para los que están empezando. Me gustó por todo lo anterior y también porque contiene el texto íntegro. Cuando yo era pequeña leí este maravilloso cuento y no fue hasta mucho tiempo después cuando supe que la versión que yo había leído estaba sesgada. No sé por qué me regalaron un libro en el que se habían suprimido muchas páginas. Me dio tanta rabia que lo tiré y siempre he tenido esa espinita clavada. Así que cuando descubrí esta edición tan hermosa me lo traje para casa.



"La Revolución Rusa contada para escépticos", mi enésimo libro de Juan Eslava Galán, uno de mis escritores favoritos. En esta ocasión nos explica, con su inconfundible estilo, la Revolución Rusa. No tenía ni idea de que ya lo había publicado, así que fue toda una sorpresa encontrarlo en la librería. Solo quedaban dos ejemplares y compré los dos: uno para mí y otro para regalar. Como podéis ver en la lateral derecho del blog no he podido esperar y es la lectura que tengo ahora mismo entre manos. De momento está resultando excelente, por supuesto.

Por último, un libro de poesía: "Me crece la barba" de Gloria Fuertes. Con motivo del centenario de su nacimiento las editoriales han vuelto a publicar su obra ya conocida y también aquellos poemas que habían quedado relegados en algún cajón. Eché un vistazo al libro y lo compré porque descubrí que en él no están sus poemas más conocidos, sino otros más intimistas. Habla de la guerra, de la soledad, del miedo,... Me pareció muy interesante conocer otra faceta de esta gran poeta española.

Y ya está. No compré nada más porque se me acabó el tiempo y el dinero, pero os puedo asegurar que pasé un día muy muy feliz.
 

domingo, 23 de abril de 2017

Hoy... libro


 
Hoy es el día del libro o de Sant Jordi o las dos cosas a la vez, quería hacer una entrada sobre libros algo diferente. No quería hablar de mis libros favoritos, no quería hablar de mis escritores preferidos, no quería hacer ningún tipo de recomendación. Así que, después de darle vueltas y vueltas al asunto, he pensado en hacer una entrada recogiendo en ella los principios de los libros que recuerdo de memoria.
 
No son mis libros favoritos pero no tengo ni idea de por qué recuerdo las primeras líneas. Supongo que debe ser porque me impactaron cuando los leí.
 
Son cinco. Empiezo:
 
 
"Anoche soñé que había vuelto a Manderley. En mi sueño me encontraba ante la verja del parque, pero durante algunos momentos no pude entrar. La puerta estaba cerrada con candado y cadena".
 
("Rebeca"  de  Daphne Du Maurier)
 
 
 
"En un agujero en el suelo vivía un hobbit. No un agujero húmedo, sucio, repugnante, con restos de gusanos y olor a fango, ni tampoco un agujero seco, desnudo y arenoso, sin nada en que sentarse o que comer: era un agujero-hobbit, y eso significa comodidad".
 
("El hobbit" de J.R.R. Tolkien)
 
 
 
"En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor".
 
("El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha"  de  Miguel de Cervantes)
 
 
 
"Este libro trata principalmente de los hobbits, y el lector descubrirá en sus páginas mucho del carácter y algo de la historia de este pueblo".
 
("El Señor de los Anillos"  de J.R.R. Tolkien)
 
 
 
"Yo, Sinuhé, hijo de Senmut y de su esposa Kipa, he escrito este libro. No para cantar las alabanzas de los dioses del país de Kemi, porque estoy cansado de los dioses. No para alabar a los faraones, porque estoy cansado de sus actos. Escribo para mí solo".
 
("Sinuhé, el Egipcio"  de  Mika Waltari)
 
 
Casualmente mi libro favorito es "Fortunata y Jacinta" de Benito Pérez Galdós y de este libro no recuerdo el principio a pesar de que lo habré leído cinco o seis veces.
 
 
¡Feliz día!
 
 
 
 


lunes, 17 de abril de 2017

Blogueros que copian

Tenía otra entrada preparada para hoy pero la actualidad manda y he decidido cambiarla en el último momento porque estoy muy indignada. Os cuento: en estos últimos días he leído un par de entradas en diferentes blogs en las que dos blogueras manifestaban su enfado porque habían descubierto que otros blogueros habían copiado literalmente alguno de sus post y los habían publicado como si los hubieran escrito ellos mismos.

Parece ser que, en uno de los casos, alguien leyó una reseña de un libro que “le sonaba” de haberla leído anteriormente. Indagó un poco, descubrió que dicha reseña la había publicado otra bloguera días antes y le avisó de inmediato. Esta chica buscó el blog que le indicaban y, efectivamente, la entrada era suya; aunque vio que, en la parte final de la “copia”, sí decía que la entrada era original de “tal blog”. Pero vamos, que lo ponía tan pequeño que pasaba casi desapercibido. Montó en cólera (no me extraña en absoluto, a mí me pasaría igual) y le escribió al copión un comentario en la misma entrada en la que le decía que la reseña era suya, que le parecía muy mal lo que había hecho publicándola como propia y que quería que se pusiera en contacto con ella para hablar del tema.

No le hizo ni caso.

No alcanzo a entender qué lleva a estas personas a apropiarse del trabajo ajeno. Supongo que deben sentirse muy orgullosas de sí mismas y de lo que publican en su blog sabiendo que no es suyo; sabiendo que las opiniones que en él vierten no son sus opiniones sino las de otras personas. Tal vez es un problema de autoestima: desean tener un blog pero no son capaces de escribir ni afrontar el trabajo que ello conlleva y les es más fácil “vampirizar” el esfuerzo de los demás. ¡Qué triste es no tener personalidad, ni ideas, ni criterios propios! 

Hacer una entrada para el blog lleva su tiempo, no aparece por arte de magia en el ordenador. Muchos de nosotros pasamos varias horas al pie del teclado escribiendo, repasando, corrigiendo, borrando y volviendo a escribir, como para que luego llegue alguien a quien nuestra entrada le parece que “está tan bien redactada que se merece ser suya”, haga un corta y pega y ¡hala! ya tiene post.

Me parece increíble la poca vergüenza que tienen algunas personas.

Por suerte, nunca me he visto en esa situación. Nadie ha copiado ninguna de mis entradas todavía, pero me pongo en el lugar de las víctimas de los copiones y me enciendo. Cada día me levanto a las seis de la mañana para ir a trabajar, llego a casa muy tarde y lo tengo todo por hacer. Cuando tengo un poco de tiempo libre, me pongo a escribir. Me sirve de relax, pero también hago un esfuerzo para llevarlo hacia adelante y me molestaría enormemente que otro blog se aprovechara de mi trabajo y de mi esfuerzo.
 
Deberíamos unirnos y encontrar lo antes posible una solución que acabe de una vez por todas con este problema. Tal vez podríamos formar un grupo anti-copiones, con un banner común en nuestros blogs que advierta al copión que no debe hacerlo; o debemos hacer lo que hizo la chica que os he contado al principio: avisarnos unos a otros enseguida que tengamos la más mínima sospecha de "¡copión a la vista!".

¿Qué os parece la idea?  Ya me contaréis.