jueves, 30 de marzo de 2017

¡Hola primavera!


Primero llegaron las lluvias torrenciales y se filtraron en mi casa a través del terrado comunitario. Me dejaron los techos del pasillo y de la cocina hechos un cuadro. Una enorme mancha de humedad dejó paso a otra, no menos grande, de color amarillento que al secarse se ha quedado de un ligero tono marrón y me ha arruinado completamente el falso techo que cubre el pasillo, que ha empezado a desprenderse a trocitos, y la moldura que lo rodea.
 
Después llegaron los fuertes vendavales que arrancaron de cuajo la mampara que separa mi balcón del balcón de mis vecinos, arrastrando con ella unas cuantas macetas, y, al caer al suelo, haciendo trizas el doble cristal que protege la ventana de mi comedor.
 
Más tarde, y a pesar del buen tiempo, llegó la gripe y me cogió de lleno. Tres días de fiebre intensa y una semana de malestar general, dolor de cabeza, tos, estornudos, dolores musculares, etc. que dejaron paso a una rinofaringitis que me dejó totalmente afónica durante cuatro o cinco días más.
 
Así he sobrevivido a este "duro" mes de marzo. Menos mal que hubo otras cosas, como la llegada de la primavera, para hacerlo más llevadero.
 
En cuanto a lecturas hay pocas novedades en este mes de marzo. En el lateral derecho del blog podéis ver que actualmente sigo enfrascada en la lectura de "Las mil y una noches", lectura que me acompañará bastante tiempo porque son seis tomos. Me está resultando muy interesante y entretenido aunque todavía me queda mucho por delante, así que ya os contaré.
 
Pasé a leer este libro sin haber terminado "La isla de Alice" de Daniel Sánchez Arévalo, pero es que no puedo con él. Se me está haciendo interminablemente pesado y aburrido con sus más de seiscientas páginas (de las cuales se podrían suprimir unas trescientas cincuenta tan ricamente) llenas de pensamientos inconexos de la zumbadísima protagonista y de listados interminables de objetos y demás que no aportan nada a la historia. Lo acabaré leyendo porque siempre lo hago, aunque actualmente me limito a leer un capítulo cada día para no saturarme y, poco a poco, llegaré a terminarlo.
 
Como libro principal (el que reservo para antes de dormir) estoy leyendo "Nuestra Señora de París" de Victor Hugo, un clásico del que todavía no había disfrutado y que me está resultando una lectura estupenda. Ya os hablaré de él porque se merece una entrada en el blog para él solo.  
 
Para celebrar la llegada de la primavera, coincidiendo con el centenario del su nacimiento y con la publicación de "Me crece la barba", os dejo con una de mis poesías favoritas de Gloria Fuertes:
 
 
A la prima Primavera
 
-Tío Pío,
en el cole me han pedido
que escriba una poesía
a la prima Primavera.
¿Tú quieres que te la lea,
y me dices lo que opinas?
-Sí, sobrina.
Se oye un pío, pío,
junto a la orilla del río.
¡Oh!, cosa maravillosa,
los árboles tienen hojas,
las mariposas tienen ojos,
las ristras tienen ajos.
Junto a la orilla del río
todo es belleza y sonrío,
se oye un pío, pío, pío.
La Primavera ha venido
y yo la he reconocido,
por el pío, pío, pío.
-¿Qué te ha parecido, tío?
-Demasiado pío, pío.
 
                  Gloria Fuertes
 
 
 
 "Cuando marzo mayea, mayo marcea"
 
 

2 comentarios:

  1. Lo que comentas de La isla de Alice lo he oído a más lectores por eso yo no me animé a leerlo.
    Feliz primavera!

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