jueves, 16 de marzo de 2017

"Revival" de Stephen King


"Al menos en un sentido nuestras vidas son ciertamente como las películas. El elenco principal se compone de la familia y los amigos. Los actores secundarios son los vecinos, los compañeros de trabajo, los profesores y los conocidos. Están también los papeles de reparto: esa cajera del supermercado de sonrisa bonita, el camarero cordial del barucho del barrio, los otros socios del gimnasio junto a los que hacemos ejercicio tres días por semana. Y hay miles de figurantes, todas esas personas que pasan por nuestra vida como agua por un cedazo, personas a quienes vemos una sola vez y nunca más".
 
Durante un tiempo tuve bastante olvidado a Stephen King. Años atrás leí casi todas sus novelas y no sé si es porque me saturé o porque sentí que el nivel bajaba, el caso es que dejé de correr despavorida a la librería cuando me enteraba de alguna nueva publicación. En mi opinión, sus mejores novelas ya estaban escritas. Novelas como "Carrie", "El resplandor" o "Cementerio de animales" eran las que yo consideraba la cumbre de su obra. Esto fue así durante un tiempo, hasta que publicó "22-11-63".
 
Con "22-11-63", novela que compré sin mucha prisa pero que después leí con creciente entusiasmo, me volvió a atrapar en sus redes. Me encantó la novela y, sobre todo, me encantó el final. Un final único, especial, entrañable y que no podía ser más mejor. Pues bien, con "Revival" lo ha vuelto a hacer. Me ha atrapado de nuevo y esta vez me quedo para siempre, ¡lo prometo!
 
La historia empieza cuando Jamie Morton tiene apenas seis años y vive en la pequeña población de Harlow junto a sus padres, Richard y Laura, y a sus cuatro hermanos. Un día, estando en el jardín de su casa jugando con sus soldaditos de plástico, una oscura sombra humana se cierne sobre él. Es Charles Jacobs, el nuevo pastor que ha llegado al pueblo para ocuparse de la iglesia. Enseguida simpatizan y entre ellos surge un vínculo que les unirá para siempre.
 
Al reverendo le acompañan en este nuevo destino laboral Patsy, su joven y bonita esposa, y Morrie, su pequeño hijo al que todos apodan el Lapa. Es una familia muy querida y muy popular en el pueblo por la cercanía y la amabilidad con la que se relacionan con todos los habitantes,  asistan o no a la iglesia. La amistad entre Jamie y el pastor va en aumento y, un buen día, Jacobs le habla al pequeño sobre su gran afición por la electricidad, a la que considera fuente de toda vida. El niño asiste estupefacto a algunos de los experimentos eléctricos y milagrosas curaciones del reverendo que, por su inocencia infantil, no alcanza a comprender.
 
Pero una terrible desgracia lo cambiará todo. Patsy y Morrie fallecen trágicamente en un accidente y este hecho perturbará a Jacobs de tal manera que marcará el resto de su vida. Tras el Sermón Tremebundo que pronuncia en la iglesia en el que niega la existencia de Dios y atribuye la Creación y la Vida al Santo Voltaje horrorizando a los habitantes de Harlow, el reverendo es despedido.
 
A partir de este punto de inflexión, el autor nos va relatando con gran habilidad y de forma tranquila y pausada la vida y la evolución de Jamie: se va haciendo mayor, empieza a tocar la guitarra en un grupo musical llamado "Rosas Cromadas", vive su primer amor con Astrid, se aleja de su familia, empieza a consumir drogas,... Una vida cotidiana en la que Stephen King nos vuelve a demostrar su genial maestría en la descripción de los personajes. Una vez más, con el personaje principal parece mostrarnos una imagen de sí mismo y de su experiencia personal con todo tipo de adicciones. Nadie como él puede hacer que un personaje, que sabemos de ficción, resulte tan real que acabemos creyendo que verdaderamente existe.
 
En un determinado momento de la vida de Jamie, en el que está sumergido en el mundo de las drogas hasta un punto en el que ya nada tiene sentido para él, se cruza de nuevo en su vida el reverendo Jacobs. Le habíamos perdido la pista durante muchas páginas pero su reentrada en la historia nos pone los pelos de punta. Jacobs ha cambiado ¡y de qué manera! Su vieja afición por la electricidad se ha convertido en una obsesión que el antiguo pastor está llevando a límites insospechados. Jamie se queda con él como única tabla de salvación para todos sus problemas, a pesar de no gustarle la nueva faceta de su viejo amigo.
 
La historia continúa de forma que las vidas de ambos se entrecruzan una y otra vez. Al mismo tiempo que podemos apreciar la mejoría en todos los aspectos vitales de Jamie asistimos con pavor a la caída en picado hacia los infiernos de Charles Jacobs en una espiral sin límites que nos conducirá hasta un extraordinario y terrorífico final.
 
Esta inquietante novela rinde homenaje a uno de los grandes maestros del terror, H. P. Lovecraft, y a sus historias de terror cósmico; pero también podemos encontrar claras alusiones al "Frankenstein" de Mary Shelley, sobre todo en la ambientación del final.
 
En resumen, otra estupenda novela del maestro King que no debemos dejar pasar por alto. Si no la habéis leído todavía, ¿a qué estáis esperando?   
 

"Que no está muerto lo que yace eternamente, y en los eones por venir aun la muerte puede morir".
 

2 comentarios:

  1. Este lo dejé pasar en su momento, hubo un tiempo en que leía todo lo que publicaba king, pero de pronto me canse. No he vuelto a reencontrarme con él hasta Mr Mercedes que me gustó y tengo Quien pierde paga esperando a ser leído.
    Un beso

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    1. A mí me pasó igual, pero cuando leí "22/11/63" volví "al redil". Me encantó. Gracias por tu comentario, Inés. Besotes.

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