jueves, 1 de junio de 2017

"La piel fría" de Albert Sánchez Piñol

 
"Nunca estamos infinitamente lejos de aquellos a quienes odiamos. Por la misma razón, pues, podríamos creer que nunca estaremos absolutamente cerca de aquellos a quienes amamos. Cuando me embarqué ya conocía este principio atroz. Pero hay verdades que merecen nuestra atención, y hay otras con las que no conviene mantener diálogos.
 
Tuvimos la primera visión de la isla al amanecer. Hacía treinta y tres días que los delfines habían renunciado a nuestra popa y diecinueve que la tripulación arrojaba nubes de vaho por la boca. Los marineros escoceses se protegían con manoplas que les llegaban hasta el codo. Vestían pieles tan contundentes que hacían pensar en cuerpos de morsa. Para los senegaleses aquellas latitudes frías eran un suplicio, y el capitán toleraba que empleasen aceite de patata como maquillaje protector, en las mejillas y en la frente. La materia se diluía y se les filtraba por los ojos. Lloraban, pero nunca se quejaban.
 
-Su isla. Fíjese allí, en el último horizonte -me dijo el capitán".
 
En esta entrada os quiero recomendar la que, en mi opinión, es la mejor novela de ciencia ficción que se ha publicado en este país en mucho tiempo. Escrita en catalán y, posteriormente, traducida al castellano (y a treinta y seis idiomas más) fue finalista del Premi Llibreter y, en el año 2003, Radio Nacional de España le concedió el premio Ojo Crítico de Narrativa; así que no voy mal encaminada ¿no os parece?
 
Conocí esta novela a través del Club de Lectura de la biblioteca. Cada último miércoles de mes nos reunimos para comentar nuestra lectura conjunta y en ocasiones, si es posible, la biblioteca invita a su autor para que asista. Ya me había gustado mucho la novela, pero me gustó muchísimo más escuchar a Albert Sánchez Piñol hablándonos de ella, dándonos su visión sobre lo que en ella acontece y pudiendo formularle todas las preguntas que quisimos.
 
Un ex-militante del ejército republicano irlandés acepta una oferta de trabajo muy bien remunerada como oficial atmosférico en la isla más alejada del mundo situada en el sur del océano Atlántico. Allí deberá permanecer durante todo un año anotando la intensidad, dirección y frecuencia de los vientos.
 
La isla es muy pequeña, con una extensión, de punta a punta, de apenas un kilómetro y medio y con forma de letra L. En la parte superior de la isla, correspondiendo a la parte superior de la letra L, está situado el faro sobre una elevación rocosa; y, en el ángulo que forman los dos palitos de la L, está la casa destinada para él. Entre el faro y la casa únicamente hay un estrecho valle boscoso y, en medio del bosque, una fuente de agua potable, la única que hay en toda la isla. 
 
La isla está muy alejada de cualquiera de las principales rutas marítimas por lo que el protagonista estará absolutamente aislado durante todo el año. Bueno, totalmente aislado no puesto que en la isla hay otro habitante: Batís Caffó.
 
Batís Caffó vive en el faro. Cuando el protagonista, cuyo nombre no aparece en toda la novela, va a visitarle para entablar unas buenas relaciones vecinales encuentra un panorama desolador. Su compañero de isla ha perdido completamente la razón, no se relaciona con él, no quiere ningún tipo de conversación y le echa del faro amenazándole con un arma. Es un hombre raro y taciturno que ha convertido el faro y sus alrededores en una extraña fortaleza.
 
Decepcionado por el comportamiento de su vecino vuelve a su maltrecha cabaña de madera (residencia asignada para el oficial atmosférico) dispuesto a pasar la noche sin saber la que se le viene encima.
 
En cuanto anochece se desata el terror en la pequeña isla: unos extraños seres anfibios surgen de las profundidades marinas dispuestos a atacar sin piedad.
 
A partir de ese momento se suceden una serie de sorprendentes giros en el desarrollo de la trama que no cesarán hasta el final de la novela. También aparecen un par de nuevos personajes de los que no os voy a hablar para que los descubráis vosotros mismos.
 
Extrañas criaturas acuáticas, un humano deshumanizado, otro humano desencantado intentando huir de su antigua vida, un territorio aislado y carente de recursos, ninguna comunicación con el mundo civilizado, un barco hundido muy cerca de la costa con un cargamento especial, Aneris (leed este nombre al revés), etc. Todos estos elementos forman una magnífica e inolvidable novela. 
 

3 comentarios:

  1. ¡Hola!
    No conocía el libro, pero por lo que cuentas parece una historia que merece la pena leer.
    Un saludo,
    Sofía

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  2. A mí me gustó muchísimo,es una novela diferente y muy especial.
    Un beso

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  3. La leí hce unos cuantos años y me encantó. Estube mucho tiempo con ella en la cabeza. Para mi el autor es de cabecera.
    Un beso ;)

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